Hay un público, pequeño en tamaño pero enorme en importancia, que vemos muy habitualmente en nuestra sala. Vienen, por ejemplo, a "El Mago de Oz" acompañando a sus hermanos mayores, se acomodan con sus papás en el asiento y en la mayoría de los casos... ¡se quedan fascinados con la función! Algunos ya entienden parte de los diálogos, otros no, pero lo que está claro es que están absolutamente abiertos a estímulos y sensaciones.

Por ello, pensamos que sería maravilloso montar un pequeño espectáculo para ese pequeño gran público. Pensado especialmente para él, adaptado a su etapa de desarrollo. Y así nació "Bebés al teatro: descubriendo Fabulín".

Es un campo aún poco conocido y por ello puede a veces suscitar dudas sobre su efectividad, la recepción en los pequeños... Sin embargo, creemos que tocando las teclas adecuadas, pueden disfrutar plenamente de su propio espectáculo. Y así lo hemos comprobado con esta obra.

Contando con asesoramiento especializado, y con muchísima ilusión, hemos creado un pequeño cuento de unos 35 minutos lleno de estímulos para niños de 0 a 3 años.

"Descubriendo Fabulín" no es solo para ver, sino para tocar, escuchar y experimentar. El cuento tiene lugar al alrededor de los niños, se ven involucrados en él y en su pequeño viaje. Las dos actrices que le dan vida se mezclan con ellos, juegan, les invitan a utilizar todos sus sentidos y a descubrir cosas. Es un espacio en el que tanto papás como bebés pueden sentarse en el suelo (si así lo desean), compartiendo entre todos materiales dispuestos para coger y jugar. A partir de ahí, se van sucediendo los estímulos: luces, música, lenguaje de signos, ritmos, texturas y muchas sorpresas.

Esta es nuestra idea del teatro para bebés, y hasta ahora no podemos estar más contentos con el resultado. Introducirles en este maravilloso universo de una forma que ellos puedan percibir bien. En tres palabras: Experimentar el teatro.








Publicado: 12 de Septiembre de 2016 a las 12:05